Escritora chilena, nacida en Santiago de Chile en 1951. Licenciada en grabado en la Universidad Católica, entre 1976 y 1983 trabajó en diversos ámbitos de las artes visuales, especialmente en instalaciones y acciones de arte (entre ellas el body art).
Rodeada de presencias femeninas en todas las etapas de su vida (madre, hermanas, amigas, hijas, compañeras de trabajo...), es autora de cuatro novelas en las que indaga en los problemas, inquietudes y anhelos de las mujeres hispanoamericanas del último cuarto del siglo XX.
Sin embargo, y a pesar de que reconoce su condición de feminista, no se considera autora de una "narrativa femenina", ya que en sus obras no presenta tesis ideológicas, sino la narración de unas historias ficticias ancladas en los sentimientos de seres humanos. Su novela "El albergue de las mujeres tristes" ha visto la luz en 1997. Tras abordar en ella la soledad y la tristeza que afecta a un grupo de mujeres que han conseguido la independencia, pretende dar por cerrado su ciclo narrativo dedicado a la mujer, para dedicarse próximamente a otros géneros como la novela negra o la de aventuras.
El éxito de sus narraciones anteriores se ha visto reflejado en traducciones al francés, al alemán, al italiano, al portugués y al griego. En 1999 publicó "Nuestra Señora de la Soledad", lindante con la novela de género policíaco, en la que las mujeres vuelven a ser las protagonistas. En este caso se cuenta la historia de dos mujeres muy distintas, una de ellas es la que actúa como detective de una agencia, y la otra es una escritora de éxito, casada con el Rector de una universidad que, tras un viaje a Florida, ha desaparecido y de la que nada se sabe.
Ha publicado: Novelas: "Nosotras que nos queremos tanto" (1991), "Para que no me olvides" (1993). "Para que no me olvides" obtuvo en 1994 el Premio Municipal de Literatura de Santiago; "Nosotras que nos queremos tanto", por su parte fue galardonado ese mismo año con el premio Sor Juana Inés de la Cruz, distinción concedida por la editorial femenina Coté Femmes / Indigo y la Feria del Libro de Guadalajara (Méjico) a la mejor novela latinoamericana escrita por una mujer., "Antigua vida mía" (1995), "El albergue de las mujeres tristes" (1977), novela en que enfoca, entre otros aspectos, la incapacidad afectiva masculina y la insatisfacción sexual femenina, "Nuestra señora de la soledad" (1999).
En París, en la Maison des Amériques, durante la presentación de "Nosotras que nos queremos tanto "la escritora Marcela Serrano cuestionó el realismo mágico y culpa a Europa de negar otra posibilidad que ésa a la literatura latinoamericana. Odio el realismo mágico... pero adoro a García Márquez, precisó Serrano, reivindicando el estilo claro y simple, sin que simple quiera decir estúpido. Continúa Marcela Serrano: Cada vez que hablo con escritores hombres éstos lo niegan, pero yo creo firmemente que hay una literatura de mujeres, de la misma manera que hay un lenguaje propio nuestro, apelativo, basado en lo concreto frente al poder de la abstracción mayoritariamente masculino". Reseña aparecida en el diario La Epoca, Santiago, Chile.
"El abergue de las mujeres tristes" habla de un grupo de mujeres alojadas en Chiloé, mujeres que encontraron su independencia puesto que han llegado al fin del mundo escapando del mundo, pero que se sienten solas pues no tienen hombres que les den la réplica de tú a tú, como pares.
Marcela Serrano consiguió el pasado mes de Noviembre de 2001 ser la finalista en el prestigioso PREMIO PLANETA con la obra "Lo que está en mi corazón".
"Lo que está en mi corazón", la obra con la que ha conseguido los 25 millones de pesetas del premio como finalista del Planeta es la historia de una mujer joven, unos 35 años, que ante una perdida importante en su vida decide viajar a Chiapas para hacer un reportaje sobre las mujeres y la lucha zapatista. Está ambientada en San Cristóbal de las Casas, un pueblo que la autora conoce. Sin embargo quiso dejar claro que no es un reportaje sobre la causa zapatista, sino una novela. "Yo vengo de un país herido y estoy muy comprometida con la realidad de ese país. En esta novela he sido fiel a la región de Chiapas y a su conflicto político, pero lo que viven los personajes allí es una ficción". Sobre el hecho de que sea una mujer la protagonista no dudó en responder que "el feminismo es una causa que me mueve y pienso que hoy más que nunca la lucha por la igualdad de la mujer tiene sentido".
Se editarán 85.000 ejemplares de esta novela y Marcela Serrano ya sabe que hacer con el dinero del premio: "Lo voy a destinar para ayudar a construir un albergue en Chile para mujeres maltratadas".
Cuenta la escritora latinoamericana que lo que empezó como una novela sobre Chiapas, acabó siendo una obra sobre la maternidad, sobre lo que es ser madre y ser hija y el hecho de que cuando se trunca la maternidad con la pérdida del hijo, se siente huérfana.
El libro es la historia de «una mujer joven chilena, que tras un año en depresión aterriza en Chiapas para hacer una reportaje sobre los seis años de alzamiento zapatista y resucita como la revolución al descubrir a una uruguaya que todavía cree en la esperanza" La escritora chilena afrontó la novela con dificultad: "me costó mucho hacer esa protagonista, porque es una mujer muy descreída y yo sigo creyendo en dos cosas: un cierto nivel de compromiso y el feminismo, un concepto que no creo trasnochado".
3 comentarios
marion -
jacinta -
saludos pa tu profe q ta muiiiiiiiiii
linda
anaiz -
ta mui gueno tu blog.......... ta muy interesante tu novela
xauuuuuuuuuuuuuu
besitos